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Alfonso Sánchez (OG 1987), padrino de la OGA: "Una cosa es querer y otra bien distinta es saber cómo"

hace un día

A veces la vida nos pone frente a situaciones en las que queremos ayudar, pero no sabemos muy bien cómo hacerlo y eso fue justamente lo que le pasó a Alfonso Sánchez (OG 1987), quien actualmente es padrino en la OGA.

Se reencontró con un compañero de generación que estaba atravesando un momento muy complejo, con dificultades que se habían arrastrado durante bastante tiempo y que involucraban también a su familia y su salud. Alfonso quería estar presente, pero entendió que ayudar no siempre significa tener todas las respuestas y ahí pensó en la OGA.

Así fue como llegó a convertirse en padrino, una figura que nace precisamente de eso: de un Old Georgian que se acerca a la OGA porque sabe que un compañero necesita ayuda y busca la manera de acompañarlo. “Una cosa es querer ayudar y otra bien distinta es saber cómo… y ahí pensé en la OGA”.

Dice que frente a situaciones realmente complejas, es difícil quedarse tranquilo pensando que quizás uno podría hacer algo, aunque sea poco. “Si te pones en el lugar del otro queda más claro qué esperarías de tus amigos”. Y es que muchas veces el primer obstáculo es justamente pensar que no podemos hacer nada.

“Dejamos pasar el tiempo pensando que no podemos hacer nada”, pero en su experiencia, incluso un pequeño impulso, algo de tiempo o simplemente estar disponible puede tener un impacto mucho mayor del que imaginamos.

Acompañar a otro Old Georgian tiene además algo especial, la historia compartida. Son años de clases, recreos, deportes, fines de semana, amigos y familias. Años que forman parte de la infancia y la adolescencia y que de alguna manera, siguen presentes aunque hayan pasado décadas.

“Existe un vínculo único que pocas veces se repite. Eso está ahí como si fuera ayer al acompañar a un compañero en un momento difícil".

Y quizás ahí está una de las cosas más bonitas de la red georgiana, que esos vínculos no terminan cuando uno sale del colegio. Se transforman, crecen y muchas veces aparecen justamente cuando más se necesitan. Hoy además, está la OGA para ayudar a canalizarlos.

“Ojalá todos entendamos que la OGA es el padrino de un padrino”, porque detrás de cada padrino hay alguien que quiso estar presente, pero también una red que permite que esa intención se convierta en ayuda concreta.

A quien está pasando por un momento difícil y quizás no se atreve a pedir ayuda, Alfonso le diría algo muy simple: “No hay nada que perder y mucho por ganar, que puede encontrar guía y asesoría para este momento y quizás mucho más que eso, que es relevante el sentir que no estás solo”. 

Porque ser parte de una comunidad también significa eso, saber que hay personas dispuestas a tender una mano. Ser padrino se resume en una frase que conecta directamente con algo que todos los Georgians conocemos: “La oportunidad de darle sentido al Espíritu Georgiano”.

Puede sonar como algo lejano, algo que pertenece al pasado, pero en realidad está presente siempre. Solo hace falta que queramos mantenerlo vivo.