Banner noticia

Celeste Martínez (OG 2013) y CeRestaura: cuando restaurar es también rescatar historias

hace 7 días

Hay trabajos que no solo requieren técnica, sino también sensibilidad. Oficios donde lo importante no es solo el resultado final, sino todo lo que hay detrás: la historia, el contexto y el significado de cada pieza. Así es el camino que ha ido construyendo Celeste Martínez (OG 2013) con su emprendimiento CeRestaura.

El proyecto nace en 2018, luego de que Celeste terminara su postgrado en Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural en la Universidad de Chile. En un comienzo, partió como un espacio para mostrar su trabajo y recibir encargos particulares, principalmente en restauración de pintura y escultura.

Pero con el tiempo, y a medida que fue sumando experiencia en distintos proyectos, algo empezó a tomar forma. Lo que partió como una práctica más individual fue creciendo hasta convertirse en un proyecto con proyección, donde decidió profesionalizar su trabajo, ampliar su alcance y consolidar lo que hoy es CeRestaura. Más allá de la técnica, hay algo mucho más profundo en lo que hace.

“Me interesa comprender la historia de cada obra, el período del que proviene y el contexto en que fue creada”. Esa búsqueda no es casual: es la base para intervenir cada pieza con respeto, entendiendo que no se trata solo de “arreglar”, sino de dialogar con su historia.

Y en ese proceso, hay algo que la sigue motivando día a día: ver cómo las obras van recuperando vida. Ese cambio progresivo, ese momento en que una pieza vuelve a mostrarse como no lo hacía hace años, es parte esencial del sentido de su trabajo.

Hoy no se encasilla en un tipo específico de cliente o proyecto, más bien, su foco está en su especialidad: la pintura de caballete y ahí hay una mirada muy interesante que busca instalar. Existe la idea de que solo las obras de autores reconocidos merecen ser restauradas, pero para ella no es así. Cuando una obra es significativa para alguien, pasa a ser parte de su historia y, por lo tanto, de su patrimonio. En ese sentido, restaurar también es cuidar memorias.

A lo largo de su camino ha trabajado tanto con instituciones, como museos y proyectos de restauración arquitectónica, como con clientes particulares. Cada uno de esos proyectos aporta aprendizajes distintos y va enriqueciendo su forma de entender el patrimonio.

Mirando hacia atrás, Celeste reconoce que hay herramientas que vienen desde el colegio y que siguen muy presentes en su forma de trabajar: la disciplina, la constancia y el compromiso.“Creo que el colegio influye mucho en cómo uno enfrenta los desafíos. En mi caso, me ayudó a desarrollar autonomía y capacidad de adaptación, que son claves para emprender”.

Y quizás ese es uno de los puntos más importantes en su historia: entender que emprender no es un resultado inmediato, sino un proceso. Pensando en otros Old Georgians que estén considerando este camino, su mensaje es claro: tener paciencia, confiar en el propio trabajo y no rendirse.

“Mi proyecto hoy se siente más consolidado, pero sigue en constante crecimiento. Emprender implica adaptarse, aprender continuamente y estar dispuesto a enfrentar desafíos”. Porque al final, más allá de la restauración, lo que hace CeRestaura es algo mucho más profundo:
darle nueva vida a lo que ya tiene historia.

Compartir