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Generación 2001 y las ganas de seguir compartiendo siguen intactas

hace un día

Hay noches que podrían terminar mucho antes, pero cuando uno se vuelve a encontrar con los amigos de toda la vida, siempre queda algo más que conversar. Así fue la celebración de la generación 2001 que el sábado 24 de octubre se reunió en el Club Palestino para pasar una noche entre risas, recuerdos y harto baile.

Fueron 65 compañeros los que llegaron al encuentro donde no faltaron la música de un DJ, los shawarmas, las pizzas y una barra con distintos tragos para acompañar la noche. El ambiente se fue dando solo, entre quienes se habían visto hace poco y quienes llevaban años sin encontrarse.

Para Diego Flisfisch (OG 2001), la alegría y la nostalgia estuvieron presentes durante toda la celebración porque aunque pase el tiempo y cada uno vaya armando su propia vida, volver a juntarse con quienes compartieron tantos años en el colegio tiene algo especial. Las conversaciones se alargan, aparecen las historias de antes y siempre hay alguna anécdota que merece ser recordada.

¿El mejor momento? Para los que todavía tenían energía la noche no terminó cuando se acabó la fiesta a las cuatro de la mañana. Un buen grupo decidió seguirla en un after porque al parecer, todavía quedaban cosas por conversar y nadie tenía muchas ganas de despedirse.

Para el Diego este tipo de encuentros son una buena oportunidad para volver a ver a compañeros y compañeras que hacía años no veía. También sirven para mantenerse conectados y cuidar ese compañerismo que nació en el colegio y que vale la pena conservar con el paso del tiempo.

Y si después de las cuatro de la mañana todavía había ánimo para seguir compartiendo, parece que las ganas de reencontrarse están lejos de acabarse.

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