Ignacia Azócar (OG 2005) y su innovación para cuidar mejor a quienes más lo necesitan
hace un díaHay emprendimientos que nacen de una idea y otros que surgen de una experiencia profundamente humana y ese es el caso de Ignacia Azócar (OG 2005), psicóloga clínica y cofundadora de LibbiCare, una aplicación que busca acompañar a las familias que cuidan a personas mayores dependientes, especialmente aquellos con enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, Párkinson y otras demencias.

La iniciativa nació hace un año junto a su socia Sofía Alliende (Máster en Neurociencias), con LoBLab (Longevity and Brain Health Laboratory), un laboratorio de innovación enfocado en envejecimiento, pero la historia comenzó mucho antes. Tras titularse como psicóloga, la Igna viajó a Londres para especializarse con un Máster en Demencias en UCL y posteriormente realizó un Doctorado en Psiquiatría, investigando cómo apoyar mejor a las personas con demencia y a sus familias.
Durante años ha trabajado acompañando a cuidadores familiares, una experiencia que le permitió conocer de cerca los desafíos, la incertidumbre y la sobrecarga que implica cuidar a un ser querido. Fue precisamente en ese camino donde conoció a Sofía, a quien apoyó durante el proceso de cuidar a su padre con Párkinson. Juntas identificaron una necesidad común: contar con una herramienta que orientara, organizara y acompañara a las familias.
Así nació LibbiCare, una aplicación que funciona como un asistente de cuidado inteligente y personalizado. Su objetivo es ayudar a gestionar y coordinar el proceso de cuidar, disminuir la carga de quienes asumen ese rol y entregar herramientas para que toda la familia pueda participar de manera más organizada y tranquila. Esta ya fue seleccionada en el programa “idees amb Futur” de Barcelona Activa, España.

Para Igna, gran parte de la motivación para emprender tiene sus raíces en el colegio porque "la enseñanza más valiosa del colegio fue la constante incomodidad ante el sufrimiento de los demás. La experiencia pastoral y de acción social me dejó esa marca y la agradezco todos los días porque ha sido una fuente permanente de motivación".
Esa mirada también la impulsó a buscar soluciones creativas frente a las desigualdades. En Chile, cerca del 90% de quienes cuidan a un familiar de manera informal son mujeres, y muchas familias no tienen acceso a redes de apoyo o servicios especializados. LibbiCare busca reducir esa brecha a través de una herramienta accesible que pueda llegar a miles de personas.
Hoy el proyecto continúa creciendo y la ayuda de la comunidad puede marcar la diferencia. "Invito a toda la comunidad Georgiana a conocer LibbiCare. Todos tenemos un familiar o un amigo mayor que, en algún momento, puede necesitar cuidados. Aunque es una etapa desafiante, con el apoyo adecuado las familias pueden vivirla mucho mejor".
Actualmente LibbiCare se encuentra en desarrollo y quienes quieran apoyar pueden hacerlo inscribiéndose en su lista de espera, difundiendo el proyecto, explorando alianzas desde sus empresas o colaborando con la campaña de financiamiento que pronto lanzarán. Hoy ya ganó una competencia de emprendimiento en UCL (Enterprise and Innovation SPERO Pitch competition).

Porque cuidar no debería ser una tarea solitaria, LibbiCare busca que más familias puedan cuidar juntas con más tranquilidad y mejor acompañadas.