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Paula Maralla (OG 1990) nos recuerda que a veces debemos detenernos, reconectar y volver al equilibrio

hace 23 días

En medio de rutinas exigentes y agendas llenas, hay quienes eligen ir un poco a contracorriente como la Paula Maralla (OG 1990), quien decidió dedicar su trabajo a ayudar a las personas a detenerse, reconectar y volver a su equilibrio, entendiendo que cuerpo, emoción y energía están profundamente conectados.

Su camino se ha construido desde el autocuidado y la conciencia a través de masajes terapéuticos, trabaja con las energías propias del cuerpo para reconectar el cuerpo físico con el cuerpo emocional. Utiliza distintas técnicas de relajación, drenaje linfático manual, masajes descontracturantes, espalda y cuello, piernas cansadas, craneofacial y sensorial con un objetivo claro: ofrecerle al cuerpo la posibilidad de soltar síntomas que muchas veces tienen origen en emociones no expresadas o no reconocidas.

“Cada emoción que no se trabaja o no se expresa puede aparecer como un síntoma físico”. Desde ahí, su trabajo busca acompañar a las personas a volver a un estado de mayor equilibrio y bienestar, sin forzar procesos ni apurar tiempos.

También es consultora en Terapia de Respuesta Espiritual, una técnica de desarrollo personal creada en Estados Unidos en la década de los 80 por Robert Detzler. Esta terapia utiliza gráficos como mapas de conciencia y un péndulo para dialogar con el alma y el subconsciente, identificando bloqueos energéticos, creencias, memorias o emociones que hoy pueden estar interfiriendo en el bienestar personal.

“La terapia no busca diagnosticar ni imponer nada, acompaña con respeto el ritmo del alma”. A través de este trabajo se pueden reconocer y liberar miedos, lealtades inconscientes, heridas antiguas o cargas emocionales que ya no es necesario seguir sosteniendo. Ambos espacios de masajes terapéuticos y Terapia de Respuesta Espiritual, tienen un mismo propósito: aprender a reconectar y autocuidarse, tomar conciencia y permitirnos estar presentes. “Mi aporte apunta a hacer una pausa, a conocernos y a escucharnos, tomar una pausa también es autocuidarnos”.

En ese camino, reconoce con claridad la huella que dejó su formación en el colegio. “Me enseñó a estar al servicio de los demás, a desarrollar nuestra parte humana y espiritual, y a entender que conectar cuerpo, mente y alma es clave para crecer y aprender a ser humanos”.

Pau realiza sus masajes terapéuticos a domicilio o en consulta en Ñuñoa, ofreciendo un espacio de calma dentro de la rutina diaria para quienes sienten que es momento de parar un poco y volver a sí mismos. Puedes escribirle en su instagram @paumaralla o enviarle un whatsapp al + 569 9874 2883

 

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